Los técnicos del Zoo de Barcelona están estudiando qué medidas de seguridad aplican a la instalación de los lobos, como elevar la valla protectora, para evitar que estos animales vuelvan a escaparse del recinto donde están situadas, como ocurrió ayer miércoles con dos ejemplares.
La valla de la instalación tiene una altura de unos tres metros y está electrificada en su parte superior.
Una vez que se determine qué tipo de medidas se adoptarán, las reformas en el recinto de las lobas se hará de forma inmediata, según han informado a Efe fuentes del zoológico barcelonés.
Las cuatro lobas han sido trasladas de forma provisional a otro recinto, aunque han sido divididas en dos parejas y están fuera de la vista del público.
Las dos lobas, una madre y su cría, saltaron en la mañana de ayer miércoles la valla de su recinto, al parecer asustadas por los ruidos del traslado y el olor de un bongo, un antílope africano.
El Zoo de Barcelona tuvo que cerrar sus puertas al percatarse sus empleados de la huida de las dos lobas, aunque una de ellas fue capturada ante de que pudiera alejarse de su recinto.
La búsqueda de la otra loba provocó que se activarán los protocolos de seguridad del zoo: se cerraron las puertas y los visitantes, unos 900 en esos momentos, fueron trasladados a lugares seguros.
Una hora y cuarto después de producirse la fuga, la loba madre fue localizada dentro del zoológico y fue sedada y trasladada a las dependencias veterinarias del parque.
Fuente: ABC
Dos lobas ibéricas que viven en el Zoo de Barcelona se han escapado esta mañana del recinto donde están recluidas cuando en el parque había 900 visitantes, entre ellos varios escolares, según confirmaron a ABC fuentes del zoo.
Una de las lobas ha sido apresada por técnicos del parque en el mismo recinto al poco de conocerse la noticia de la fuga, mientras que la otra ha sido localizada media hora más tarde en el interior del recinto, agazadapa a pocos metros de su jaula. En un principio se había llegado a barajar la posibilidad de que el segundo animal hubiese salido de las instalaciones y su búsqueda se ha trasladado fuera del parque, al barrio del Born y el parque de la Ciutadella, aunque desde el zoo se ha querido subrayar que ninguno de los animales ha llegado a salir del recinto.
Según ha explicado el director del Zoo, Miquel Trepat, la fuga se habría producido mientras técnicos del parque introducían en una jaula cercana a la de las lobas a un grupo de bongos, una especie de antílope africano cuya presencia, ha apuntado Trepat, habría estresado a las lobas llevándolas a saltar la valla de tres metros que sirve como protección.
En el momento de la fuga de los animales, los cerca de 900 visitantes que había en ese momento en el parque, muchos de ellos escolares, fueron confinados en instalaciones cerradas del recinto, para evitar cualquier peligro. Acto seguido, se han cerrado las puertas del parque zoológico, aunque poco después del mediodía el Zoo ya ha recuperado la normalidad.
Fuente: ABC




